CaixaBank elevará su previsión del PIB al 2,5 % si no hay giros inesperados Por EFE
11.05.2024 09:19
Barcelona, 11 may (.).- Si no hay un giro de guión inesperado en la escena internacional, la solidez de la economía española llevará a CaixaBank (BME:) a elevar su previsión de crecimiento del PIB para 2024 desde el 1,9 % al 2,5 %, en línea con el avance que se registró el año anterior.
Las tecnologías de la información, las farmacéuticas y químicas, el turismo y la construcción serán los sectores con un mayor ritmo de crecimiento en los próximos dos ejercicios, según avanza el primer observatorio sectorial que publica este sábado CaixaBank Research.
El informe destaca el protagonismo de la digitalización y las nuevas tecnologías en el impulso a la economía, que se beneficiará asimismo del auge en la inversión y las exportaciones de la industria farmacéutica.
La recuperación del poder adquisitivo de los principales países emisores de turistas será asimismo un factor de crecimiento, junto con un mayor dinamismo en la oferta de vivienda, especialmente de cara a 2025.
Mostrarán al mismo tiempo un comportamiento estable aquellos sectores que se han normalizado tras los recientes «shocks» gepolíticos -la pandemia, los cuellos de botella en las cadenas de suministro y la inflación-, entre ellos el agroalimentario, la industria del automóvil, la inmobiliaria y el comercio.
Ya en el primer trimestre de este año, los economistas del banco observan una menor dispersión en el ritmo de crecimiento por sectores: se desaceleran aquellos que se dispararon en los últimos años y se recuperan los más débiles.
En conjunto, ninguno de los 24 sectores analizados se contrae y la mayoría de ellos avanza a «velocidad de crucero», según describe el director de Economía Española de CaixaBank Research, Oriol Aspachs.
Este es un anuncio de terceros. No es una oferta o recomendación de Investing.com. Lea la normativa aqui o
elimine la publicidad
.
Servicios como la hostelería y la automoción han dejado atrás el periodo expansivo tras la pandemia y están creciendo a ritmos inferiores al año anterior, pero continúan siendo tractores de la economía.
Los crecimientos más débiles se registran en la industria textil y la papelera, que arrastran presiones de costes y otros retos endémicos que lastran su avance, aunque continúan con ganancias modestas.