Economía alemana crece un 0,2 % en primer trimestre y evita recesión técnica
29.04.2022 15:19
Economía alemana crece un 0,2 % en primer trimestre y evita recesión técnica
Berlín, 29 abr (.).- La economía alemana creció entre enero y marzo un 0,2 % respecto al trimestre anterior y evitó así entrar en recesión técnica después de que en el último trimestre del año pasado cayera un 0,3 %.
El producto interior bruto (PIB) volvió a subir así ligeramente después de este retroceso en el cuarto trimestre de 2021 que había seguido a la recuperación registrada en verano pasado, informó hoy la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
Lo que más contribuyó a la subida del PIB fue el aumento de las inversiones, mientras que las exportaciones netas frenaron el crecimiento económico.
Alemania evitó así entrar en recesión técnica, es decir, dos trimestres consecutivos de contracción de la economía.
Desde finales de febrero, los efectos económicos de la guerra en Ucrania influyen cada vez más en el desarrollo coyuntural y hacen que se desvanezcan las esperanzas de una fuerte recuperación ya para este año.
Las consecuencias económicas de la invasión rusa a Ucrania no hacen más que agravar el fuerte aumento de los precios de la energía y los problemas de suministro de importantes materias primas y productos intermedios.
Mientras, en términos interanuales, la economía creció, ajustada por precios, un 4 %.
En el primer trimestre de 2021 la economía alemana se había visto afectada por los efectos de la segunda ola de la pandemia del coronavirus.
Ajustado por efectos de precios y de calendario, el crecimiento del PIB fue del 3,7 % en términos interanuales.
En comparación con los tres últimos meses de 2019, el trimestre previo al comienzo de la crisis de la pandemia, el PIB fue en los primeros tres meses de este año un 0,9 % inferior, eliminados los efectos de precios, estacionales y de calendario.
Debido a la persistente crisis del coronavirus, así como a la guerra en Ucrania, estos resultados están sujetos a una mayor incertidumbre de lo habitual.
Hace dos días, el ministro alemán de Economía, Robert Habeck, anunció que el gobierno rebajó sus expectativas de crecimiento para 2022 del 3,6 % al 2,2 %, precisamente por el impacto de la invasión rusa y la consecuente escalada de precios de la energía, las sanciones económicas y la mayor incertidumbre.
También los principales instituto económicos del país rebajaron a mediados de abril sus pronósticos de crecimiento del 4,8 % al 2,7 %, o incluso al 1,9 % en caso de una suspensión de las importaciones de gas ruso, lo que haría entrar al país en recesión en 2023.
En la misma línea, el Consejo Asesor de Economistas del gobierno, los llamados «cinco sabios», rebajaron a finales de marzo sus pronósticos de crecimiento, del 4,6 % al 1,8 %, por las repercusión de la guerra en Ucrania.
En opinión del organismo asesor, el PIB no recuperará el nivel anterior de la pandemia antes del tercer trimestre de este año. aunque advirtió que en caso de una suspensión del suministro de gas ruso, la economía alemana podría incluso entrar en recesión.
Tanto el gobierno, como los «cinco sabios» y los institutos parten de la base de una inflación récord para este año, por encima del 6,0 %.
La inflación interanual se disparó en abril hasta el 7,4 %, su nivel máximo en más de cuarenta años, principalmente por la guerra en Ucrania y el consecuente aumento de los precios de la energía, y después de que en marzo repuntará ya un 7,3 %, según datos provisionales difundidos el jueves por Destatis.
Esta elevada inflación se ha visto impulsado también por el fuerte aumento de los precios de las importaciones, que subieron en marzo un 31,2 % interanual, la variación más alta desde septiembre de 1974, durante la primera crisis del petróleo.
El principal motivo de la enorme subida de precios es el sector energético, con un aumento del coste de las importaciones energéticas en un 160,5 % interanual, en particular del gas natural -un 304,3 %-.
Nunca antes se había encarecido tanto la importación de gas natural en un año, tampoco durante las dos crisis del petróleo de .
El año pasado, la economía alemana se recuperó tras el desplome en 2020 por la pandemia del coronavirus y en 2021 logró crecer un 2,9 %.
No obstante, el crecimiento fue menor de lo esperado, debido a los problemas de suministro y la escasez de material, que golpearon principalmente a la industria.