Fuerte aumento de tendencia al ahorro pesa en confianza del consumidor alemán
26.08.2022 11:42
Fuerte aumento de tendencia al ahorro pesa en confianza del consumidor alemán
Berlín, 26 ago (.).- La mayoría de indicadores que miden la confianza del consumidor parecen estabilizarse este mes un nivel bajo, pero el fuerte aumento de la propensión al ahorro pesa considerablemente en el clima de consumo en general, que continúa su caída en Alemania.
Así, la Sociedad para la Investigación del Consumo (GfK) pronostica para su indicador -elaborado entre el 4 y el 15 de agosto a partir de la opinión de cerca de 2.000 encuestados y que mide la confianza de los consumidores- una bajada de 5,6 puntos, de los 30,9 negativos de agosto a los 36,5 negativos para septiembre.
La propensión al ahorro de los ciudadanos alemanes aumentó 17,6 puntos en agosto, hasta los 3,5 puntos, el valor más alto en más de once años, cuando en julio de 2011 el correspondiente indicador alcanzó los 7,1 puntos, precisa hoy la consultora en un comunicado.
«El fuerte aumento de la tendencia al ahorro de este mes significa que el clima de consumo continúa su empinado descenso. Alcanza una vez más un nuevo mínimo histórico», señaló Rolf Bürkl, experto en consumo de GfK.
Agregó que «el temor a unos costes de la energía considerablemente más altos en los próximos meses obliga a muchos hogares a tener precaución y guardar dinero para futuras facturas».
«Esto pesa aún más en el clima de consumo, ya que por contra hay menos recursos financieros disponibles para el resto del consumo», señaló.
Además, la situación puede agudizarse en las próximas semanas y meses si en la temporada de calefacción que está al caer la oferta de combustibles, especialmente de gas, es insuficiente, ya que esto llevaría a un nuevo aumento de precios y dispararía aún más la factura para la calefacción.
Para una recuperación sostenible del clima de consumo, es necesario, por un lado, combatir la inflación, que requiere sobre todo de una política monetaria menos expansiva del Banco Central Europeo (BCE).
Por el otro, hay que encontrar una solución a la guerra en Ucrania, una de las principales causas de los elevados precios, señala la consultora.
En tanto, tras dos descensos consecutivos, las expectativas económicas se han estabilizado este mes, al menos por el momento y el correspondiente indicador avanzó 0,6 puntos hasta los 17,6 negativos, más de 58 puntos menos que hace un año.
A pesar de esta ligera mejora este mes, el riesgo de recesión sigue siendo alto, según los consumidores alemanes.
Muchas empresas están actualmente muy preocupadas por la evolución de los precios de la energía, que recientemente se han disparado, a lo que se suma la incertidumbre de si habrá suficiente energía disponible en el próximo invierno.
Además, los problemas de abastecimiento todavía existentes debido a la interrupción de las cadenas de suministro u las empresas temen que pueda haber recortes en la producción, lo que haría más probable una recesión.
Mientras, después de alcanzar un mínimo histórico el mes anterior, las perspectivas de ingresos registran una ganancia mínima y el correspondiente indicador avanza 0,4 puntos hasta los 45,3 negativos, casi 76 menos que hace un año.
Las elevadas tasas de inflación sostenibles pesan actualmente sobre el indicador de renta.
Debido sobre todo a la escasa oferta de gas, es de temer que los precios de la energía sigan subiendo también en los próximos meses.
Los precios crecientes merman el poder adquisitivo de los hogares y no permitirán que el pesimismo sobre los ingresos disminuya de forma significativa.
Además, el fin del billete subvencionado para el transporte público y del descuento en los carburantes a finales de agosto probablemente contribuyan a una mayor subida de los precios.
Por otra parte, las pequeñas ganancias en las expectativas económicas y de ingresos no se ven reflejadas en la propensión a la compra, cuyo indicador correspondiente perdió 1,2 puntos hasta los 15,7 negativos.
Se trata del séptimo descenso consecutivo y el valor más bajo desde la crisis financiera y económica de octubre de 2008, cuando cayó hasta los 20,1 puntos negativos.
Si los hogares tienen que pagar notablemente más por la energía y los alimentos, carecen de medios para otras compras y en consecuencia, es probable que esta contención siga siendo alta.