La confianza del consumidor alemán se estabiliza, aunque a niveles bajos
25.11.2022 17:26
La confianza del consumidor alemán se estabiliza, aunque a niveles bajos
Berlín, 25 nov (.).- La confianza del consumidor alemán continúa estabilizándose, aunque a niveles muy bajos, y su desplome parece haber llegado a su fin, según la Sociedad para la Investigación del Consumo (GfK).
La consultora pronostica para su indicador -elaborado entre el 3 y el 14 de noviembre a partir de la opinión de cerca de 2.000 encuestados y que mide la confianza de los consumidores- una subida de 1,7 puntos, de los 41,9 negativos de noviembre a los 40,2 negativos para diciembre, ha indicado en un comunicado.
«El prolongado temor de los consumidores en relación a la explosión de los precios de la energía se ha debilitado un poco en la actualidad, lo que tiene un efecto ligeramente positivo en el clima de consumo», explica Rolf Bürkl, experto en consumo de GfK.
Precisa que, por un lado, algunos precios de la energía han registrado una ligera disminución últimamente y, por otro, «los consumidores parecen contar con que las medidas adoptadas para limitar los precios de la energía pueden contribuir a frenar la inflación, «aunque esta contribución sea probablemente más bien modesta».
«Sin embargo, a pesar de la ligera mejora, la situación en lo que respecta al clima de consumo sigue siendo tensa», subraya.
Aunque el pesimismo de los consumidores haya disminuido ligeramente, mientras sigan existiendo dudas sobre un suministro energético sin problemas, la inflación también se mantendrá elevada y, por tanto, no se producirá «una recuperación notable y sostenible» del clima de consumo, advierte.
Tras el mínimo histórico de septiembre, las expectativas de ingresos aumentan moderadamente por segundo mes consecutivo y su correspondiente indicador gana 6,2 puntos en noviembre, hasta los 54,3 negativos, 67 puntos menos que hace un año.
Las expectativas de ingresos se benefician, por un lado, del descenso de los precios de la energía en las últimas semanas y, por el otro, los consumidores esperan que las pérdidas de ingresos reales no sean tan acentuadas como se temía recientemente.
A ello contribuyen los aumentos salariales acordados recientemente en la industria metalúrgica y eléctrica en el estado federado de Baden-Württemberg, así como la paga extraordinaria de hasta 3.000 euros libres de impuestos y cotizaciones que pueden ofrecer las empresas a sus empleados.
Además, la sostenible estabilidad del empleo contribuye probablemente también a la estabilización de las expectativas de ingresos.
Tras las ligeras ganancias del mes anterior, la propensión a comprar ha vuelto a encajar un pequeño retroceso, al perder su correspondiente indicador 1,1 puntos, hasta los 18,6 negativos, 28,3 puntos menos que un año atrás.
Esta continua reticencia al consumo se debe con casi toda seguridad a que muchos hogares recibirán en los próximos meses facturas anuales de consumo energético muy elevadas, para las que ya están reservando algún dinero que no pueden destinar a otras compras.
Las perspectivas económicas de los consumidores alemanes también parecen estabilizarse, aunque a un nivel bajo.
Así, el correspondiente indicador subió, por segundo mes consecutivo, hasta los 17,9 puntos negativos, 4,3 más que el mes anterior.
Los consumidores cuentan con que la recesión en un futuro próximo es inevitable, algo en lo que coinciden con los expertos, que estiman que el producto interior bruto alemán se contraerá en torno a medio punto porcentual el año que viene.
En este aspecto, el consumo privado tampoco podrá contribuir de manera positiva en 2023, concluye la consultora.