La reducción de reservas del BCE puede bajar el nivel de tipos necesario por la inflación
09.11.2023 10:47
La reducción de reservas del BCE puede bajar el nivel de tipos necesario por la inflación
Fráncfort (Alemania), 9 nov (.).- La reducción de las reservas del Banco Central Europeo (BCE) contribuye en estos momentos al aumento de las primas por plazo y a una reducción del crédito a las empresas y hogares, y por ello puede reducir el nivel de los tipos de interés necesario para estabilizar la inflación.
El economista jefe del BCE, Philip R. Lane, pronosticó este jueves al inaugurar la conferencia de los mercados monetarios de 2023 organizada por la entidad que los próximos años una reducción de las reservas mayor «presionará al alza las primas por plazo y contribuirá a una creación de crédito menor».
Las reservas del BCE se reducen en la actualidad porque ya no reinvierte los bonos que adquirió en el primer programa de compra de deuda en grandes cantidades y porque los bancos le devuelven anticipadamente la liquidez muy barata que les prestó.
Lane espera que en los próximos años continúe la reducción en curso de la huella del BCE en el mercado de bonos y la devolución de la liquidez muy barata que prestó a los bancos a tres años, y por ello que también continúe la presión al alza sobre las primas por plazo y que se cree menos crédito.
Estas fuerzas pueden disminuir el nivel de los tipos de interés necesario para estabilizar la inflación porque reducen las previsiones de crecimiento e inflación, según Lane.
«Por supuesto, el impacto total de la caída de las reservas del banco central depende del punto final de este proceso de ajuste, que depende del nivel futuro de estado estable de las reservas del banco central», apostilló Lane.
El economista jefe del BCE dijo que espera que el nivel apropiado de las reservas vaya a ser «mucho más elevado y más volátil en este nuevo estado estable en comparación con los relativamente bajos niveles que prevalecieron antes de la crisis financiera global».
Para los bancos, las reservas del BCE son un activo líquido y sin riesgo muy importante en momentos de crisis como la crisis financiera global, la crisis de endeudamiento soberano y la pandemia en los últimos quince años.
Estos episodios han subrayado la importancia de que los bancos mantengan niveles de liquidez significativos.
En la primera década del euro las reservas del BCE eran mucho más bajas porque el BCE sólo creó reservas para «satisfacer las necesidades de liquidez que resultaron de la demanda de billetes y de los llamados factores de liquidez autónomos», afirmó Lane.
Son los factores de liquidez que habitualmente no tienen su origen en el uso de los instrumentos de política monetaria e incluyen, por ejemplo, los billetes en circulación, los depósitos de las Administraciones Públicas en el banco central y los activos exteriores netos del banco central.
Tras el estallido de la crisis financiero el BCE comenzó a prestar a los bancos a más de un año y adquirió algunos bonos de forma limitada entre 2008 y 2013, lo que aumentó de forma moderada sus reservas.
Pero a partir de 2015 y hasta 2022 se produjo un incremento más notable de la liquidez del BCE por la expansión cuantitativa con compras de grandes cantidades de deuda y por las operaciones de liquidez y por ello subieron sus reservas.
Desde el otoño de 2022 el BCE reduce sus reservas y las va a bajar más los próximos años, según Lane.