La UE dispuesta a sancionar el petróleo ruso mientras continúan los combates en Ucrania
04.05.2022 09:09
Varias personas cruzan una calle con sus bicicletas con una columna de humo elevándose entre las columnas de la planta siderúrgica Azovstal durante la invasión rusa de Ucrania en Mariúpol, Ucrania, el 2 de mayo de 2022. REUTERS/Alexander Ermochenko
Por Joseph Campbell y Alessandra Prentice
ZAPORIYIA, Ucrania (Reuters) – Se espera que la Unión Europea esboce sanciones al petróleo ruso el miércoles, mientras las fuerzas rusas bombardeaban objetivos en el este de Ucrania, disparando misiles contra una planta siderúrgica que es el último reducto de la resistencia en la ciudad portuaria de Mariúpol.
Decenas de evacuados que lograron salir de la ciudad bajo los auspicios de las Naciones Unidas y la Cruz Roja llegaron el martes a la relativa seguridad de Zaporiyia, controlada por Ucrania, después de haberse refugiado durante semanas en búnkeres bajo la extensa planta siderúrgica de Azovstal.
Los evacuados, entre los que se encontraban niños y ancianos, bajaron de los autobuses tras escapar de las ruinas de su ciudad natal en el sureste de Ucrania, que ahora controla Rusia.
«Nos habíamos despedido de la vida. Creíamos que nadie sabía que estábamos allí», dijo Valentina Sytnykova, de 70 años, que dijo haberse refugiado en la planta durante dos meses con su hijo y su nieta de 10 años.
Rusia tiene como objetivo Mariúpol en su intento de aislar a Ucrania del mar Negro y conectar los territorios controlados por Rusia en el sur y el este del país. Partes de las regiones orientales de Donetsk y Luhansk estaban en manos de los separatistas apoyados por Rusia antes de que el presidente Vladimir Putin lanzara la invasión del 24 de febrero.
Según el alcalde de Mariúpol, Vadym Boichenko, aún quedan más de 200 civiles en la ciudad.
«Vas a un sitio y te persiguen (…). ¿Dónde voy a ir yo? Que me vuelen por los aires aquí», dijo una mujer de 67 años a Reuters en la ciudad, mientras hervía agua en un fuego al aire libre entre los escombros de un bloque de apartamentos destruido.
Rusia, golpeada por las sanciones occidentales, se enfrenta ahora a nuevas medidas de la UE que afectarán a sus bancos y a su sector petrolero, un paso importante para los países europeos que dependen en gran medida de la energía rusa.
Se espera que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, explique el miércoles las nuevas sanciones propuestas, incluida la prohibición de importar petróleo ruso para finales de este año.
Moscú no ha dado señales de retroceder en lo que llama una «operación militar especial», una guerra que ha matado a miles de personas, destruido ciudades y llevado a 5 millones de ucranianos a huir al extranjero. La propia economía rusa, de 1,8 billones de dólares, se encamina a su mayor contracción desde los años posteriores a la desintegración de la Unión Soviética en 1991.
Putin ha aumentado los riesgos económicos para los partidarios occidentales de Kiev, al anunciar sus planes de bloquear las exportaciones de materias primas vitales.
BOMBARDEO DE FERROCARRILES
Las fuerzas rusas han dirigido su mayor potencia de fuego hacia el este y el sur de Ucrania, después de no haber podido tomar Kiev, la capital, en las primeras semanas de la guerra.
El martes también se produjeron nuevos ataques en el oeste del país. El alcalde de Leópolis dijo que los ataques de misiles rusos habían dañado las redes de electricidad y agua en la ciudad cercana a la frontera con Polonia, por la que fluyen los suministros de armas occidentales para el ejército de Ucrania.
Las fuerzas rusas también atacaron seis estaciones de tren en el centro y el oeste del país, dijo el jefe de los ferrocarriles de Ucrania, Olesksandr Kamyshin. No hubo heridos entre los civiles, añadió en Twitter (NYSE:TWTR).
En el este, los ataques rusos en Donetsk mataron el martes a 21 civiles e hirieron a 27, dijo el gobernador regional Pavlo Kyrylenko. Afirmó que la cifra representa el mayor número de muertos diarios en la región desde el mes pasado.
Los ataques y bombardeos también se intensificaron en Luhansk, siendo la zona más afectada Popasna, donde era imposible organizar las evacuaciones, dijo el gobernador regional Serhi Haida.
«No hay ciudades seguras en la región de Luhansk», dijo en la aplicación de mensajería Telegram.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo que los militares rusos «reaccionaron hoy con gran ira ante nuestros éxitos».
«La magnitud del bombardeo de hoy no indica claramente que Rusia tenga algún tipo de objetivo militar específico», dijo en un discurso nocturno a la nación.
Rusia dijo que ha atacado con misiles un aeródromo militar cerca del puerto de Odesa en el mar Negro, destruyendo drones, armas y municiones suministradas por Occidente. Ucrania dijo que tres misiles apuntaron a la región de Odesa y que todos fueron interceptados.
«NECESITAMOS UN RESPIRO»
Mariúpol, una ciudad de 400.000 habitantes antes de la invasión, ha sido testigo de los combates más sangrientos, soportando semanas de asedio y bombardeos.
El alto el fuego se rompió y algunos civiles siguen atrapados en los búnkeres bajo la planta siderúrgica, a pesar de una evacuación con la mediación de la ONU.
En un vídeo de Telegram desde la planta siderúrgica, el capitán Sviatoslav Palamar, del Regimiento Azov de Ucrania, dijo que Rusia había bombardeado Azovstal con artillería y ataques aéreos el lunes por la noche. Reuters no pudo verificar su versión de forma independiente.
Zelenski acusó a Rusia de incumplir los acuerdos de pausar los combates para permitir la huida de los civiles.
«Siguen luchando. Siguen bombardeando y disparando», dijo Zelenski a través de un enlace de vídeo en un evento del Wall Street Journal. «Necesitamos un respiro».
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aprovechó una visita a una planta de defensa de la empresa armamentística Lockheed Martin (NYSE:LMT) para presionar al Congreso estadounidense para que apruebe su propuesta de paquete de ayuda de 33.000 millones de dólares para Ucrania, que incluye más de 20.000 millones en ayuda militar.
«Si no te enfrentas a los dictadores, la historia nos ha demostrado que siguen viniendo, siguen viniendo», dijo Biden a los trabajadores de la planta de Alabama.
Reino Unido anunció una ayuda adicional de 300 millones de libras (375 millones de dólares).
(Información adicional de Pavel Polityuk y Tom Balmforth en Kiev, Ron Popeski en Winnipeg, David Ljunggren en Ottawa, Steve Holland en Alabama; redacción de Doina Chiacu y Stephen Coates; edición de Simon Cameron-Moore; traducido por José Muñoz en la redacción de Gdańsk)