Lisboa prorroga la suspensión de nuevas licencias para pisos turísticos
15.09.2022 01:13
Lisboa prorroga la suspensión de nuevas licencias para pisos turísticos
Lisboa, 14 sep (.).- El Ayuntamiento de Lisboa prorrogó hoy por otros seis meses la suspensión de nuevas licencias para pisos turísticos, gracias a una propuesta de la oposición que prevé también un estudio urbanístico sobre el impacto del turismo en la ciudad.
La medida, propuesta por los socialistas, el Bloco de Esquerda y el izquierdista Livre, fue aprobada a pesar del rechazo de la coalición conservadora que gobierna en Lisboa, liderada por el alcalde Carlos Moedas (PSD, centro-derecha).
La concesión de nuevas licencias ya había sido aprobada el pasado diciembre, con la posibilidad de prorrogarla por otros seis meses.
Entonces, el alcalde consideró que la medida era «una señal muy negativa» para el turismo, la economía local y las «miles de familias que ven ahora un obstáculo a sus ingresos».
La limitación afecta a los barrios donde más del 2,5 % de las viviendas se dediquen al llamado «alojamiento local», que engloba establecimientos como pisos turísticos y hoteles.
En la actualidad, 15 de los 24 barrios de la capital portuguesa superan ese porcentaje, y en alguno de ellos está incluso por encima del 50 %.
«Es notorio el problema de acceso a la vivienda en el municipio de Lisboa», recoge la propuesta aprobada este miércoles, que recuerda que los precios siguieron subiendo a pesar de la pandemia y es «urgente» mantener la suspensión de nuevas licencias.
Además, el Ayuntamiento de Lisboa tiene hasta el 10 de octubre para presentar un estudio urbanístico sobre el impacto del turismo en la capital portuguesa.
Lisboa, como gran parte de Portugal, ha sufrido un boom turístico en la última década.
Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE) luso, la capital registró 1,4 millones de pernoctaciones el pasado julio, un 4,2 % más que en 2019, considerado el año de los récords del turismo portugués.
Esta explosión del turismo ha contribuido al aumento de los precios de los inmuebles y al proceso de gentrificación que sufre la ciudad, como han denunciado asociaciones de vecinos y en defensa del derecho a una vivienda.