Los problemas de suministro resucitan el interés por el antiguo Midcat
12.08.2022 22:07
Los problemas de suministro resucitan el interés por el antiguo Midcat
(Corrige la EC5258)
Madrid, 12 ago (.).- Los problemas de suministro de gas en Europa resucitan el interés por el proyecto de conexión gasística con el resto de la Unión Europea (UE), que ya se ideó con el denominado gasoducto Midcat.
El Midcat fue una infraestructura que se paralizó en 2019 para la conducción del gas almacenado en España procedente Argelia a otros países de la UE a través de los Pirineos.
La compañía Enagás (BME:ENAG) ha previsto la ejecución de un nuevo trazado, similar en algunas partes al antiguo Midcat, a fin de proveer de gas hasta Francia tras los problemas de desabastecimiento surgidos por la guerra de Ucrania.
Además, este nuevo gasoducto serviría también para el transporte de hidrógeno renovable.
La inversión total prevista se estima en unos 370 millones de euros para la parte del trazado español. De ellos, 225 millones de euros estarán destinados a los conductos en sí y el resto, 145 millones, para una estación de comprensión específica para hidrógeno renovable.
Su capacidad estimada de conducción -gas e hidrógeno renovable- sería de 7.000 millones de metros cúbicos (bcm), una cantidad similar a los otros dos gasoductos ya operativos e interconectados con Francia: Irún (Guipúzcoa) y Larrau (Navarra).
El antiguo Midcat se relegó hace tres años a raíz del atasco regulatorio entre España y Francia, la incompatibilidad con los objetivos europeos de reducción de emisiones y un coste elevado para una incierta rentabilidad.
A diferencia de entonces, a Comisión Europea (CE) desea que se refuercen las interconexiones energéticas entre Francia y España, desarrollando los proyectos eléctricos en curso y creando también nuevas infraestructuras para aprovechar las terminales de gas natural licuado (GNL) de la península ibérica, que en el futuro servirían también para transportar hidrógeno.
Según estimaciones, el nuevo proyecto gasístico español con Francia se pondría en marcha en ocho o nueve meses desde el inicio de la construcción.
De este modo España, gracias a esta infraestructura y a su capacidad de almacenaje, se convertiría en un gran ‘hub’ de suministro de gas en el sur de Europa y dotaría de más autonomía energética al continente.
Actualmente, la Península Ibérica es considerada casi una «isla energética» debido a un nivel insuficiente de interconexiones.
ipa-