Una auditoría revela mal manejo del Banco Central libanés por su gobernador
11.08.2023 18:14
Una auditoría revela mal manejo del Banco Central libanés por su gobernador
Beirut, 11 ago (.).- Una esperada auditoría forense de las cuentas del Banco Central del Líbano, el Banque du Liban (BDL), considera que ha habido un mal manejo de la entidad y que su gobernador durante tres décadas Riad Salameh la dirigió sin apenas «escrutinio».
«Consideramos que el gobernador del BDL ha ejercido una autoridad mayormente sin escrutinio. Esto fue posible debido a la debilidad de la gobernanza y los marcos de control internos, y a un mecanismo de supervisión externa a grandes rasgos ineficaz y falto de personal», dice el informe preliminar, filtrado hoy a la prensa.
Los resultados de la auditoría, a cargo de la firma neoyorquina Alvarez & Marsal, se esperaban desde hace tiempo como una oportunidad para arrojar luz sobre las causas de la grave crisis económica que sufre el Líbano desde finales de 2019.
Alvarez & Marsal ya había iniciado un proceso similar en el Banco Central del Líbano en 2020, pero meses más tarde abandonó el encargo al alegar que la entidad emisora le negó información clave amparándose en las leyes de secreto bancario entonces en vigor.
En esta ocasión, los auditores también han alertado de que no se les ha proporcionado acceso a toda la información que pidieron para elaborar su informe, de más de 300 páginas y publicado apenas diez días después de que Salameh abandonase la entidad tras tres décadas consecutivas como gobernador.
En el documento, la firma neoyorquina desgrana la intricada ingeniería financiera utilizada por el Banco Central del Líbano y cuya implementación habría costado sumas «sustanciosas» de dinero, «parcialmente atenuadas por los beneficios y los inflados activos por señoreaje».
«Los costes y compensaciones fueron transferidos a los balances contables, resultando en una exageración sustancial de las ganancias del Banque du Liban y evitando la necesidad de un rescate por parte del Ministerio de Finanzas», explica Alvarez & Marsal.
TRANSPARENCIA Y MANIPULACIÓN
Para la elaboración de sus estados financieros, el Banco Central libanés utiliza algunas prácticas contables contrarias a los estándares internacionales que le permitieron «inflar sus activos, capital y beneficios a la vez que subestimaba sus deudas», de acuerdo con el texto.
«No es inusual que los bancos centrales preparen estados financieros que diverjan de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), pero la mejor práctica es revelar esa información en sus estados financieros auditados y disponibles de forma pública», consideró la firma.
Según el informe, durante el periodo objeto de la investigación la entidad emisora libanesa no hizo públicos sus estados financieros completos y se limitó a divulgar resúmenes periódicos de sus balances contables, resultando en la presentación de cifras erróneas cada uno de esos años.
Al comparar la información incluida en esos resúmenes y la de los estados financieros completos y auditados, Alvarez & Marsal detectó brechas tan amplias como la de 5.600 millones de dólares registrada en 2020 u otra discrepancia de 3.000 millones un año antes.
Entre otros datos destacados incluidos en el documento, está el «dramático» aumento en «la escasez de divisas» del BDL a lo largo del periodo estudiado, pasando de un excedente de 7.200 millones de dólares a finales de 2015 a una escasez de 50.700 millones tan solo cinco años más tarde.