El Europarlamento se dispone a votar sobre la taxonomía del gas y energía nuclear como «verdes»
06.07.2022 12:30
FOTO DE ARCHIVO: Vista general de las cuatro torres de refrigeración y los reactores de la central nuclear de Electricite de France (EDF) en Cattenom, Francia, el 14 de febrero de 2022. REUTERS/Pascal Rossignol
Por Kate Abnett
BRUSELAS, 6 jul (Reuters) – El Parlamento Europeo decidirá el miércoles si bloquea o acepta una ley de la UE que etiqueta las inversiones en centrales de gas y nucleares como respetuosas con el clima, lo que ha puesto de manifiesto las profundas diferencias entre los países sobre cómo luchar contra el cambio climático.
El Parlamento decidirá si veta la propuesta de la Comisión Europea de añadir las centrales de gas y nucleares a la «taxonomía» de la Unión Europea, una lista de actividades económicas que los inversores pueden etiquetar y comercializar como ecológicas en la UE.
Los dirigentes de la UE esperan una votación ajustada. Un total de 353 legisladores, algo más de la mitad de los 705 que componen el pleno del Parlamento, tendrían que rechazar la normativa comunitaria.
El Partido Popular Europeo, el mayor grupo de legisladores del Parlamento, confirmó a última hora del martes que 107 de sus diputados en la reunión de Estrasburgo tienen previsto apoyar las normas de la UE, frente a 31 que pretenden bloquearlas. Los Verdes y los Socialistas se oponen a las normas de la UE, mientras que los parlamentarios del grupo Renew Europe están mayoritariamente a favor.
Las votaciones deben realizarse en persona, lo que hace que la votación sea más reñida, ya que algunos miembros del parlamento están enfermos por el COVID-19.
El Parlamento votará a mediodía.
Con su taxonomía, la UE pretende aclarar el turbio mundo de la inversión sostenible, garantizando que cualquier producto financiero que haga afirmaciones ecológicas cumpla unas normas estrictas.
«No habrá lavado verde», dijo el martes la jefa de los servicios financieros de la UE, Mairead McGuinness.
Sin embargo, el debate sobre las normas relativas al gas y la energía nuclear -que Bruselas ha retrasado un año y modificado varias veces en medio de las presiones de Gobiernos e industrias- ha enfrentado a los políticos sobre qué combustibles incentivar, en un momento en que Europa se esfuerza por alcanzar los objetivos climáticos y desprenderse del gas ruso al mismo tiempo.
La energía nuclear no emite CO2, pero produce residuos radiactivos. El gas es un combustible fósil que produce emisiones que calientan el planeta, pero que algunos países de la UE ven como una vía de salida del carbón, más sucio.
La diputada conservadora Pernille Weiss, partidaria de la propuesta, advirtió que no incentivar las inversiones en gas y energía nuclear «ataría a la Unión Europea al carbón y al petróleo» y dificultaría la reducción de emisiones.
Los legisladores tampoco se ponen de acuerdo sobre el impacto de la ley en los mercados financieros, ya que algunos advierten que los proyectos de gas y nucleares podrían enfrentarse a mayores costes de capital si se les deniega la condición de «verdes».
Otros sugieren que el simbolismo político de la taxonomía supera con creces el impacto que tendrá en los inversores, ya que la ley no prohíbe las inversiones en actividades sin la etiqueta verde.
(Reporte de Kate Abnett; Edición de John Chalmers, David Gregorio y Kim Coghill, traducido por José Muñoz en la redacción de Gdańsk)